Hay un tema entre las puertas y yo

A medida que crecemos y nos crían, nos vamos formando en cuanto a una serie de factores: valores, antivalores, gustos, y muchas veces, extrañas aberraciones, a veces traducidas en mañas, otras, en TOC's (Trastornos Obsesivos Compulsivos)... en fin.

De aquellos gustos extraños se trata este post, hay algunas personas que les gustan las hojas de los árboles, otros que disfrutan de visitar el cementerio, otros de ser turista en su propia ciudad, algunos más atrevidos que disfrutan de leer folletos e instructivos, etc. A mi me gustan las puertas.

Son un portal, una defensa, un "pare" y un "sigue", tienen tantas propiedades, como ser el único trozo de un muro gigante que te permite entrar. Siento que son el reflejo de una forma de vida interna, es lo primero que vemos al llegar a una casa desconocida. Si eres rey (o te crees uno) seguramente tu puerta será apoteósica, si eres desordenado tu puerta será un desastre, si eres pobre se notará cuando pases por fuera. Son todo un reflejo, un espejo que da a la calle.

No tengo claro cuando me comenzaron a llamar la atención, pero sin duda, hace un tiempo que me dedico a observarlas con detención. A continuación, haga click aquí y verá puertas que me he encontrado con cámara en mano y me han cautivado en ciudades como San Pedro de Atacama, La Serena, Vicuña, Valparaíso y el Barrio Bellavista de Santiago... ojala les gusten, porque lo que concierne a mi, definitivamente hay un tema entre las puertas y yo.

¿Y usted, que aberración, TOC, o gusto extraño posee en su vida cotidiana?
y/o
¿Cómo es su puerta de calle?






















*N. del A: Aún no hay puertas del sur de Chile, pero sin duda llegarán.